Transitar rutas críticas en beneficio de los espectadores de menos edad

Transitar rutas críticas en beneficio de los espectadores de menos edad

Lideran en la sociedad contemporánea pluralidades de lenguajes y códigos; estos determinan en los flujos informativos y los procesos de lecturas.

Considerando los avances tecnológicos prevalecen en la sociedad incrementos de soportes no impresos.

Pensemos en cómo llegan las realidades mediáticas a la niñez.

Han reconocido expertos de varias disciplinas, que en el mundo, en el siglo XXI, los infantes son un público consumidor de valores comerciales concebidos para el mercado. Es nocivo que niños y niñas sean vistos más como consumidores que como escolares.

La Televisión Cubana de servicio público enfatiza en diferentes programas el aporte de este medio comunicativo en la formación de un tipo de lector capaz de interesarse por lo mejor de las culturas propia y universal.

El gusto no nace, se forma. Es indispensable mantener jerarquías culturales en las estrategias televisuales. Creadores, técnicos y decisores deben ser conscientes de la influencia de la televisión en la instauración de modelos, preferencias, hábitos y actitudes de niños y niñas.

Consideremos que la violencia prolifera en las pantallas mediáticas y en productos de amplia circulación; para contrarrestar esta nociva avalancha, se impone crear contenidos y formas novedosas, didácticas sin didactismo a ultranza y calidad artística.

Nunca lo obviemos, forma y contenido implican una relación recíproca. En ocasiones, las intencionalidades de educar, formar, instruir, lastran ideas y loables propósitos.

Las ficciones revelan valores no los forman. Comprender el sentido cultural de cada programa demanda análisis de diseños visuales, interpretaciones de actores y actrices; aportes de códigos sutiles basados en metáforas sugerentes.

Urge seguir una crítica de análisis al concebir proyectos televisuales que llegarán a los hogares, y entrarán sin pedir permiso para ser parte de la vida de los niños y de las niñas y de las familias. Pensémoslo.

Sahily Tabares Hernández

Dra. en Ciencias sobre Arte, periodista cultural y profesora‍ de la Universidad de La Habana.