Raúl y su extraordinaria vocación de servicio a la Patria

Raúl y su extraordinaria vocación de servicio a la Patria

En Cuba hoy es un día diferente, cargado de emociones y mucho amor, porque estamos celebrando, desde lo más profundo de nuestros corazones, los 95 años de vida del querido compañero Raúl Castro Ruz, el General de Ejército de tantas batallas, con sobrados méritos, quien reconoce que sus sueños en esta tierra han sido superados muchas veces.

A Raúl no le faltó el valor y el espíritu de sacrificio en los momentos de crisis ni la generosidad y sencillez en la victoria. Ha sido un hombre al que siempre le ha importado el destino de sus semejantes, más que el suyo propio, y que no pudo quedarse callado ante las injusticias, por eso se sumó a la lucha, primero con las armas, más tarde con su pensamiento y acción política.

De él brota cada día un sentimiento genuino, visto en el cariño que profesa a su pueblo, a su familia y amigos, incluso de muchas partes el mundo. No espera reconocimientos, mucho menos devoción eterna de sus semejantes, ni monumentos, ni las gracias por lo realizado. Posee una extraordinaria vocación de servicio a la Patria, inmensa fe en Cuba y en la humanidad.

Foto: Venceremos

Es un hombre como los demás, capaz de amar, de sufrir, de emocionarse y llorar si es preciso, pero también de vivir con alegría, compartir con sus compañeros de fila y acercarse al pueblo, al que también ha guiado y dirigido por más de seis décadas y media.

La sola mención de su nombre inspira gran respeto y cariño. Los cubanos lo sabemos grande, firme, cercano, presto a marchar al frente de cualquier combate contra los enemigos de la Revolución, amparado por su ejemplo y fidelidad sin límite a la causa revolucionaria de la Patria y en cada rincón del mundo, cuando se trata de la defensa de la libertad, la independencia, la dignidad, el honor, la justicia, la solidaridad, el internacionalismo, la paz, la unidad y la capacidad de resistir.

Fotos: Radio Habana Cuba

La sencillez que lo caracteriza no le permite elogios, pero los 95 de una vida fructífera los ameritan. Hay rasgos de su carisma y su ejemplo que están inmersos en la proeza cotidiana, sin rendición ni cansancio, prolongando hoy la hazaña de ayer, con la pasión de los días en que se jugaba la vida en las montañas rebeldes.

Y así de inmenso y cercano lo ve su pueblo, el mismo que ahora desde el acompañamiento y su defensa frente a las acusaciones y calumnias de los enemigos de la Revolución, marcha firme a su lado, como la mejor manera que tiene este 3 de junio de celebrar su importante cumpleaños.

Raúl continuará siendo joven por siempre y constituyendo el símbolo de un pueblo que se levanta cada mañana orgulloso, como él, de su bien ganada dignidad.

¡Muchas felicidades en su 95 cumpleaños querido Raúl!

Ana Rosa Perdomo Sangermés