A doce años de su partida física, se recuerda a cada paso por su ejemplo de mujer valiente, su disposición para el combate y cualquier tarea por riesgosa que fuera, su humildad y el amor a su pueblo, a su patria y a los máximos dirigentes de la Revolución.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
La Revolución Cubana ha sido, desde hace 67 años, el escenario propicio para que las mujeres transformaran positivamente sus vidas y alcanzaran niveles nunca antes imaginados
La respuesta de los cubanos al monstruoso crimen de la explosión del vapor La Coubre, fondeado en la bahía de La Habana, fue la de cerrar filas junto al Gobierno Revolucionario, y proclamar la decisión de defender a cualquier precio la Revolución y la Patria.
Como muestra de lo alcanzado por el Ejército Rebelde desde que ascendiera a la Sierra Maestra, el primero de marzo de 1958 partían desde el campamento del Che, en un lugar conocido como La Pata de la Mesa, dos nuevas Columnas Guerrilleras.
En momentos decisivos de la historia de la Revolución Cubana, cuando las presiones coloniales o imperialistas han incidido con más saña, varias generaciones de los nacidos en esta tierra rebelde han tenido presente la esencia y el fuerte compromiso que irradia el poema Mi bandera, que con sublimes letras escribiera el poeta.
Los cubanos siempre acudimos al encuentro de la vida y obra de Carlos Manuel de Céspedes (1819 – 1874), reconocido con todo merecimiento como el Padre de la Patria por uno de sus gestos más abnegados y conmovedores.
Cinco décadas nos separan de aquel 24 de febrero de 1976, en que como homenaje a nuestro Héroe Nacional José Martí, Cuba y su pueblo abrazaron ante el mundo la Primera Ley de la República, norma suprema de esta sociedad y base de un desenvolvimiento superior de la Legalidad Socialista.
Ya avanza el año del centenario del natalicio de Fidel, un líder genuino de pueblo que inspira siempre por su fuerza moral, por su inagotable herencia cultural y ética, que se volvió semilla fértil en el sentir de millones en el mundo entero.

