Su vida es un hermoso legado y en una fuente permanente de enseñanza para las presentes y futuras generaciones. A ella habrá que recurrir una y otra vez, cuando se busque un ejemplo imperecedero de mujer cubana que trascendió a su tiempo.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
El Día Internacional de los Trabajadores se celebra en Cuba con multitudinarias marchas simultáneas en todas las provincias, en respaldo al Socialismo y la Revolución.
Y nuevamente se desfiló por la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, la misma donde hace 25 años escuchamos emocionados el concepto de Revolución, expresado por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
El 29 de abril de 1960, el Comandante Fidel Castro entrega al Ministerio de Educación el cuartel Goicuría. Aquel cuartel militar de la tiranía batistiana se ponía en manos de la educación cubana, y los lápices para el saber llenarían el recinto.
Uno de sus rasgos distintivos fue la acción y superación ideológica, que en el curso de su existencia lo convirtió en un dirigente capaz de intensa actividad, al que se le podía confiar cualquier misión.
El 20 de abril de 1930 aparecieron en el ámbito nacional, en las páginas de El Diario de la Marina, los primeros ocho poemas de Motivos de Son, de la autoría de Nicolás Guillén, con un ritmo verbal del son y la fonética del pueblo negro habanero.
De Girón, los cubanos aprendimos muchas e imperecederas lecciones, además del arte de pelear que nos precisara José Martí, a partir de convicciones y profundos sentimientos patrióticos.
Ya era la madrugada del 18 de abril de 1961, segundo día de los combates en Playa Girón, cuando entraban en combate, avanzando sin tregua, los tanques de las Fuerzas Armadas Revolucionarias con el apoyo de la fuerza antiaérea.

