Su vida estuvo marcada por un profundo patriotismo y es un ejemplo de cómo el arte y la acción revolucionaria se unieron en las luchas por la independencia de Cuba durante el siglo XIX.
Autor: Gilberto González García
Hoy, La barca de oro sigue siendo mucho más que una canción: es un rito afectivo, una forma de decir adiós sin rencor, aceptando que lo amado queda atrás, a veces contra la voluntad de quien lo ama.
La historia musical de Cuba no puede comprenderse sin la presencia de Serafín Ramírez Fernández, un intelectual que conjugó el rigor del compositor con la lucidez del crítico y el fervor del pedagogo.
Bajo un sol implacable que mustia las verdes cañas, la finca La Mejorana, en la entonces provincia de Oriente, fue testigo de un encuentro que la historia grabaría con letras de acero.
La figura de Roberto Branly es indispensable en el complejo y vibrante entramado cultural de la Revolución Cubana.
Rivera incorporó las armonías del jazz y las sutilezas del movimiento filin al lenguaje del tres, dándole una nueva dimensión melódica y expresiva que asombró a sus contemporáneos y sigue siendo objeto de estudio.
El famoso ballet La fille mal gardée tiene un origen curioso, pues nació de la inspiración que le produjo al coreógrafo francés Jean Dauberval la contemplación de una obra gráfica.
El Día Mundial del Arcoíris es una fecha que invita a reflexionar sobre la diversidad, la inclusión y la esperanza

