Camilo Cienfuegos: sencillez y gloria

Camilo Cienfuegos: sencillez y gloria
Foto: Prensa Latina

Camilo Cienfuegos Gorriarán (1932-1959) arribó a Estados Unidos con apenas 21 años de edad y ya tenía bien formadas sus ideas y con una vocación revolucionaria de lucha muy firme. No era un simple inmigrante que iba allí a ganarse la vida. No trabajó en hoteles lujosos, ni en los puertos, ni jugó pelota en ninguna liga reconocida, porque hablaba bastante mal el inglés.

Estuvo en ese país como ilegal la mayor parte del tiempo. Para trabajar en los puertos tenía que haber contado con el amparo de la mafia norteamericana, pero con esta no tuvo nada que ver.

Muy poco después de llegar, en abril de 1953, con permiso de residencia de solo 29 días, Camilo lanzó un violento ataque por radio contra el Departamento de Estado de los Estados Unidos por su apoyo a las dictaduras de América en aquellos tiempos. En su inesperado comentario, añadió improperios contra un periodista de ese país, autor de un libro que glorificaba al dictador cubano Fulgencio Batista.

Ese mismo año, junto a un grupo de amigos cubanos y dominicanos exiliados en ese país, participó en una manifestación de repudio al dictador Leonidas Trujllo, frente al hotel donde se hospedaba el odiado presidente dominicano, lo que terminó en un gran problema entre los partidarios pagados por el repudiado general y el bando del que formaba parte Camilo, que provocó la intervención de la policía y fue reflejado en la gran prensa.

En esa ocasión, algunos amigos de Camilo lo alertaron de que su visa ya estaba vencida y si se producían desórdenes y caía preso, sería deportado, a lo que él respondió «acuérdense de lo que dijo José Martí: yo invoqué la guerra, mi deber comienza con ella. Así que aquí me quedo hasta el final».

Otra actividad del joven revolucionario en Nueva York fue integrando piquetes frente al consulado de Cuba en los Estados Unidos. Camilo llevaba una bolsita en la mano con un seboruco para, si no iba la prensa, tirárselo a la vidriera de una tienda y así la policía tendría que ir al lugar de los hechos.

Muchos quizás se han preguntado ¿dónde se encontraba Camilo Cienfuegos el 26 de Julio de 1953?, ¿qué hacía mientras Fidel y los jóvenes de la Generación del Centenario conmovían a la nación cubana con su audaz asalto a la segunda fortaleza militar de Cuba?

Ese día se encontraba todavía en el país norteño y conversaba junto a unos amigos, escuchaban una emisora de radio en español. De repente cambió el tono de la voz del locutor y dieron con un ¡última hora! la noticia del asalto al Moncada, atribuyéndolo a unos desconocidos. Levantándose de la mesa como un resorte, Camilo exclamó: «Así es como hay que luchar contra Batista, con las armas en las manos y no con la politiquería».

En ocasión del aniversario 94 de su natalicio, la imagen y el ejemplo rebelde de Camilo viven en el pueblo cubano, con compromiso renovado.

Ana Rosa Perdomo Sangermés