¡Cumpleaños feliz para los pioneros y jóvenes cubanos!
¡Inmensa alegría se observa en los rostros de niños, adolescentes y jóvenes, insertados en variadas actividades desde las escuelas, comunidades y barrios, al arribar a este hermoso 4 de Abril!
La Organización de Pioneros José Martí (OPJM) y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), como organización de la juventud cubana, celebran en esta fecha importantes aniversarios, y sin dudas lo hacen porque se les consideran como las mejores amigas y compañeras, porque por muchos años han estado presentes en los principales acontecimientos de la vida personal, estudiantil y profesional de sus integrantes, donde también han aprendido el valor de la amistad, la solidaridad, del sacrificio y del trabajo en equipo.
Todo ese transitar en sus filas ha significado un valioso reto para verlos crecerse fuertes y capaces, pero más que eso, ha sido un compromiso genuino forjado desde los valores humanistas, sociales y patrióticos con sus compañeros y con la Patria, para ser mejores y defender la Revolución, pero también para hacerla avanzar con la fuerza de la unión de todos.
Por las filas de ambas organizaciones han pasado cientos de miles de los nacidos en esta tierra, por eso los 65 años de la OPJM y los 64 de la UJC también se celebran con profundo sentimiento de nostalgia, alegría y agradecimiento sincero en el seno del pueblo cubano.
Llegan al presente desde una raíz histórica, sólida en convicciones, de fundadores y revolucionarios que entregaron todo por la Patria. Fidel Castro, el máximo líder de la Revolución lo sabía bien y al frente de una generación gloriosa y martiana, encausó las mejores ideas que la juventud de su época levantó como banderas. Y concibió y fundó las dos organizaciones en los primeros años del triunfo revolucionario.
Con espíritu rebelde, desde entonces, ha sido una carrera larga, de resistencia, de inteligencia, intensa, que ha conllevado mucho trabajo, dedicación, sacrificio, habilidades en la dirección, pero sobre todas las cosas es una obra de mucho amor, ese que engendra la maravilla, que mueve montañas, convence y enamora.
Durante los años de trayectoria por estas lindas y apasionadas organizaciones se ha aprendido el poder de la escucha, de tocar las cosas con las manos, de no claudicar, a perseverar, a ser consecuentes y constantes, formar parte de esta tropa incansable, inconforme y aguerrida, y haber tenido el privilegio de aprender con personas muy capaces, que mostraron el camino desde el ejemplo y los hicieron sentirse útiles y agradecidos.
El reto ha sido constante a ser mejores seres humanos, mejores estudiantes y trabajadores, mejores cuadros y guías, a convertirse en espejo limpio cada día con las maneras de hacer, la dedicación y la disciplina.
Y seguirán creciendo en firmeza, compromiso y amor. ¡Muchas felicidades!

