Girón: una lección que nuestros enemigos no deben olvidar

Girón: una lección que nuestros enemigos no deben olvidar

De la victoria alcanzada por el pueblo cubano en Playa Girón en 66 horas, aquel 19 de abril de 1961, habrá que hablar siempre con emoción patriótica.

Al arrojo, la valentía y la heroicidad de los milicianos, policías y combatientes del Ejército Rebelde, así como a la certera estrategia política y militar del Comandante en Jefe Fidel Castro en el campo de batalla, se tendrá que recurrir siempre cuando se quiera conocer de unos de los días más extraordinarios de la historia de la Revolución Cubana.


Allí, en las arenas de Playa Girón, hace 65 años, la consigna lanzada por Fidel de ¡Patria o Muerte! fue cumplida. Alrededor de las cinco y media de la tarde de ese día 19, ya se había vencido inobjetablemente a la brigada mercenaria organizada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que constituía una fuerza muy bien entrenada y armada, con alta capacidad combativa.

Este crimen de la agresión mercenaria provocó la muerte de 176 cubanos que se convirtieron en héroes eternos de la Patria, además de 300 heridos y, de ellos, 50 incapacitados de por vida.

El verdadero objetivo de aquellos «libertadores» era recuperar más de 27 mil caballerías de tierra, cerca de diez mil edificios de apartamentos, casas, diez centrales azucareros, tres bancos, cinco minas y otras muchas propiedades confiscadas por la Revolución, pero para sus tutores lo fundamental era que Cuba regresara al pasado neocolonial.

Las tropas terrestres cubanas cumplieron cabalmente su misión: aniquilar al enemigo que había penetrado en territorio cubano. Eso se logró por el hábil empleo de los medios de lucha, el aprovechamiento de las condiciones tácticas del terreno y al mantenimiento de la actividad constante de las tropas, guiadas por el máximo líder de la Revolución, que combinaron golpes de fuego y la ofensiva incesante para asestar la demoledora derrota al enemigo.

La sangre derramada en aquellos días de combate de abril de 1961, aquel recuerdo de los héroes y mártires, son testimonio glorioso de los cubanos, de cuánto son capaces de defender la Patria libre y soberana.

Las amenazas actuales de una agresión militar a Cuba retoman las aspiraciones y la retórica de hace seis décadas y media. Cualquier aventura del Gobierno de Estados Unidos y sus lacayos terminará de nuevo para ellos en otra costosa derrota. Porque hoy, como en Girón, ¡VENCEREMOS!

Ana Rosa Perdomo Sangermés