Italia y Cuba en permanente diálogo solidario y cultural
Los jardines de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba fueron escenario este viernes de un encuentro entre representantes de la cultura cubana y una amplia delegación italiana de visita en la Isla. La cita permitió repasar la historia de los vínculos culturales entre ambos países y, al mismo tiempo, lanzar un llamado a fortalecer la solidaridad frente al avance del fascismo.
Por Cuba participaron figuras de primer nivel como Elier Ramírez Cañedo, Abel Prieto, Miguel Barnet, Lesbia Vent Dumois, Yuris Nórido Ruiz Cabrera y Nancy Morejón, junto a presidentas de asociaciones de la UNEAC y otros destacados intelectuales. También estuvieron presentes Sarita Blanco y Katia Rodríguez Ramos, en representación del Partido y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura.
Abel Prieto agradeció la visita en un momento complejo para la nación y reflexionó sobre la urgencia de articular un frente antifascista. Miguel Barnet, por su parte, evocó la huella de la inmigración italiana en Cuba y su aporte al desarrollo de las artes y los oficios.
La delegación italiana, integrada por 43 parlamentarios, eurodiputados, sindicalistas, periodistas y representantes de organizaciones sociales, incluyó voces como Daniel Lorenzi (ARCI), Sandro Ruotolo, Stefania Ascari, Nicoletta Grieco, Marco Papacci, Rachele Scarpa y Laura Boldrini. Todos coincidieron en expresar solidaridad con Cuba, exigir el fin del bloqueo estadounidense y defender el multilateralismo y el Derecho Internacional.
Walter Massa, presidente de ARCI, recordó la relación histórica con la UNEAC y el coauspicio del concurso Ítalo Calvino. Subrayó que “tenemos un empeño común muy importante: la batalla cultural contra el fascismo y el imperialismo”, y aseguró que la delegación llegó a Cuba porque “los amigos se encuentran en tiempos de necesidad”.
La visita se enlaza además con la campaña “Energía para la vida. Encendamos la luz en Cuba”, mediante la cual organizaciones italianas han instalado paneles solares en instituciones de varias provincias.
En la UNEAC, el centro del encuentro fue la cultura: ese territorio compartido desde el cual cubanos e italianos reafirmaron antiguos lazos y la voluntad de convertir la solidaridad en herramienta para enfrentar los desafíos del presente.

