La Universidad de las Artes de Cuba (ISA) conserva su esencia fundacional

La Universidad de las Artes de Cuba (ISA) conserva su esencia fundacional
Foto tomada de Granma

Con el genuino orgullo de saberse parte de la hermosa historia de la Universidad de las Artes de Cuba, -Instituto Superior de Arte (ISA) como se le nombró en sus tres primeras décadas-, para varias generaciones de jóvenes alumnos y de profesores de esa notoria y reconocida institución educativa cubana celebran sus cinco décadas de creada, desde una concepción humanista y revolucionaria del arte y la cultura.

Muchos recuerdan su primer día de clases en el bello recinto, los asombros y expectativas ante un nuevo escenario de instrucción y prácticas artísticas, con un claustro de profesores de gran prestigio y, sobre todo, de valiosas experiencias; sin dudas, dignos representantes de las más avanzadas tendencias creativas y líneas de pensamiento.

Y con mucha creatividad de sus directivos, profesores y estudiantes, así fue evolucionando el ISA en este medio siglo de superación continua en las esferas de la creación artística y la gestión cultural hasta el presente, tanto en la Música, las Artes Visuales, el Arte Teatral, Danzario y de los Medios de Comunicación Audiovisual, así como de la Conservación del Patrimonio Cultural.

Foto tomada de Universidad de las Artes de Cuba en Facebook

En sus Palabras a los Intelectuales (1961) ya el Comandante en Jefe Fidel Castro, el máximo líder de la Revolución Cubana, había esbozado la política cultural del país y reafirmado que una de las metas fundamentales de ésta era desarrollar el arte y la cultura en toda su dimensión. Y el desarrollo impetuoso de la Universidad de las Artes de Cuba -convertido desde la década del 2000 – trascendió las fronteras nacionales, no solo porque decenas de estudiantes de otros países se han formado allí, sino también por el reconocimiento a la calidad de los artistas graduados.

Los jóvenes formados en este centro de altos estudios han tenido que afrontar grandes limitaciones, porque nacieron y estudiaron bajo el impacto negativo del bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos desde hace casi seis décadas y media.

La base material de estudio para la formación de artistas, figura entre los medios educativos más costosos del mundo y, de no existir el Bloqueo, Cuba podría realizar un ahorro considerable si estos medios, sobre todo de instrumentos de música, si pudieran adquirirse en el mercado estadounidense. El Gobierno cubano hace grandes esfuerzos para importarlo desde mercados lejanos, con el fin de que su desarrollo profesional no se detenga.

Una buena parte del financiamiento que este importante centro necesita, se pierde a causa de las leyes norteamericanas que, entre otras consecuencias, impiden a muchas instituciones del mundo apoyar económicamente numerosos proyectos artísticos nacidos en la universidad cubana.

Los intercambios con alumnos y profesores de otros países son mínimos en comparación con lo que se necesitaría, a causa de las restricciones y los temores instaurados por el Bloqueo.

Aun con todos esos obstáculos y limitaciones, el colectivo de la Universidad de las Artes de Cuba ha sido capaz de formar y de crear a ese profesional que goza de gran reconocimiento en cualquier lugar del mundo. Para todos que han hecho de este hermoso lugar su casa va la felicitación.

Ana Rosa Perdomo Sangermés