Las aves y sus cantos
Definitivamente cantoras…, las aves representan un mundo único entre toda la naturaleza. Tan rico que (se dice) la conducta de los pájaros puede variar de acuerdo con el temperamento de sus cantos.
Muchas veces, cuando cantan, el ruiseñor cae en éxtasis y las palomas se tornan perezosas. Es que la sonoridad del canto de algunas aves varía según sus conductas.
Ciertas especies son decididamente imitadoras, como el sinsonte, dueño también de un hermoso canto propio.
Así, por ejemplo, cuentan que en cierta ocasión Wolfgang Amadeus Mozart compró un estornino adiestrado, al que le enseñó algunas de sus melodías.
Luego, en su libro de notaciones, reprodujo en notación musical los cantos y añadió el calificativo de “hermoso”.
También se habla de aves ocupadas en lo que, decididamente, parece ser la práctica del canto.
Cierto cantante famoso describió un pelirrojo en esa ocupación, día tras día, en el Parque Central de Nueva York. El pájaro desarrolló gradualmente la capacidad de emitir cada nota, a tal punto que el observador pudo anotar musicalmente la canción.
Cita en Enciclopedia es una realización de Ignacio Cruz Ortega; en la entrega del sonido Julio Cardet Leyva; la asesora es Mabel Díaz; y en la locución, Marta Ríos y Yailín González.

