Recuerdan a Fidel en semana de la cultura guantanamera

Recuerdan a Fidel en semana de la cultura guantanamera
Foto tomada de Prensa Latina

La figura del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y su huella en la provincia más oriental de Cuba, Guantánamo, centró un conversatorio en la Biblioteca Pública Regino Eladio Boti, como parte de la edición 47 de la Semana de la Cultura Guantanamera, dedicada al centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución Cubana y al décimo aniversario de su desaparición física.

José Sánchez Guerra, historiador de la ciudad, explicó a estudiantes de secundaria básica que, aunque en la Caravana de la Victoria de 1959 no visitó el territorio, el 3 de febrero de ese mismo año sostuvo su primer encuentro con unos 40 mil guantanameros, incluidos campesinos llegados a caballo, que escucharon sus palabras sobre la Reforma Agraria y la defensa de la soberanía ante el acoso estadounidense.

A partir de entonces, no menos de 25 visitas señalaron la presencia de Fidel en la provincia, siempre atento al desarrollo socioeconómico y al bienestar del pueblo, cómo su mirada se posó sobre los damnificados por el ciclón Flora en 1964, y cómo impulsó la beca de estudiantes afectados para continuar su formación en La Habana, añadió.

Foto tomada de ACN

Resaltó el papel del líder como impulsor de obras vitales, siguió los proyectos hidráulicos de Salcines para la construcción de la presa La Yaya y otras, y en 1974, durante una visita trascendental, llegó de sorpresa y convocó a los cuadros en Niceto Pérez para preguntar qué hacía falta para lograr el desarrollo en Guantánamo.

Sánchez Guerra reveló que ante el mutismo del auditorio, él mismo se respondió y enumeró las obras necesarias: la presa La Yaya, los sistemas de regadío, la autopista, el plan especial de educación de Niceto Pérez y otros planes productivos, por lo que las visitas se incrementaron en 1970, para chequear el cumplimiento de esos proyectos.

Entre anécdotas reveladoras, se mencionó la visita de 1960, cuando Fidel, exhausto por un recorrido por la provincia de Oriente, se negó a descansar en los hoteles Washington o Roosevelt, por sus nombres estadounidenses, y eligió finalmente el hotel Martí, en un gesto cargado de simbolismo antimperialista.

En total, pernoctó en 15 lugares distintos, que incluyeron la Casa de Piedra, una casa de campaña en el Valle de Caujerí y otros, junto al pueblo; incluso destacó que en los años 90, fue su visión la que detuvo la construcción de una hidroeléctrica en Baracoa, para preservar la biodiversidad del Parque Alejandro de Humboldt y la geografía cubana.

Fidel estuvo presente, además, en dos grandes conmemoraciones guantanameras, el Día de la Rebeldía Nacional, en 1985, cuando inauguró la plaza Mariana Grajales y el Hospital General Agostinho Neto, y el 26 de julio de 1995, última visita del líder, que se dirigió a unos 100 mil guantanameros, en el acto nacional por la efeméride, señaló.

Reforzó la coincidencia simbólica de la despedida que realizó Fidel de Martí en 1995, cuando llegó a Playitas de Cajobabo, levantó la bandera y lanzó una proclama a la juventud cubana a salvar la patria y la historia.

El historiador criticó el «veneno» en las campañas de desinformación montada para destruir la historia que circula en las redes sociales, y que algunas personas, jóvenes y adultos, consumen sin buscar fuentes verídicas, por lo que instó a no dejarse manipular por quienes atacan a los héroes cubanos y preservar la memoria de quienes lucharon por una Cuba mejor.

Fuente: Agencia Cubana de Noticias

Redacción Radio Enciclopedia