Una victoria que irradió para todos los pueblos
Hoy recordamos con emoción e infinita gratitud el aniversario 81 de la victoria contra el fascismo y el triunfo de la Gran Guerra Patria, acontecida el 9 de mayo de 1945 y protagonizada por el heroico pueblo soviético. Aquel fue un hecho de extraordinaria significación, que ha quedado señalado como el Día de la Victoria.
La agresión fascista a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Urss), desde el 23 de junio de 1941, le impuso una de las pruebas más duras que ha conocido pueblo alguno en el curso de la historia. Durante casi cuatro años, y frente a un enemigo arrogante, cruel y de gran poderío y experiencia militar, los combatientes del primer Estado de obreros y campesinos tuvieron que batallar encarnizadamente para detener primero, debilitar luego y después expulsar a los agresores hasta el propio Berlín.
Ninguno de los países beligerantes de la coalición enemiga pagó un precio tan alto, ninguno realizó tan decisiva contribución a la derrota del nazi-fascismo. Las cifras nos recuerdan lo que costó la guerra al pueblo soviético: 20 millones de vidas, más de 70 mil ciudades y aldeas destruidas y cerca del 20 por ciento de las riquezas nacionales.
La victoria fue una prueba incuestionable de la fortaleza moral, la cohesión ideológica, el patriotismo y el espíritu internacionalista de ese pueblo, dirigido por el Partido de Vladimir Ilich Lenin.
El Partido Comunista de la Urss se cubrió de gloria en el difícil período de la guerra. Fue el nervio vital que inspiró y organizó la lucha en todos los frentes, desde el militar hasta el económico. La gran batalla en defensa de la capital soviética señaló el duro camino hacia la victoria.
Las gigantescas confrontaciones de Stalingrado, de la región del Cáucaso, de Leningrado, la derrota de los nazis en Ucrania y Bielorrusia, la liberación de los territorios de Polonia, Checoslovaquia, Rumanía, Hungría y Bulgaria y, por último, la batalla final en Berlín, constituyen los momentos esenciales de la Gran Guerra Patria del pueblo soviético.
El triunfo sobre el nazi-fascismo ejerció una influencia importante sobre el curso siguiente de la historia, contribuyó al auge de las luchas de liberación y las revoluciones en las regiones más explotadas del mundo, contra el colonialismo y el antimperialismo. Se luchó y se venció por la vida y el futuro de todos los pueblos.
¡Gloria eterna a los héroes y mártires de la Gran Guerra Patria!

