Fue en 1977, cuando la Asamblea General del Consejo Internacional de Museos (ICOM) instauró esta fecha para concienciar al mundo sobre el papel crucial de los espacios museísticos en el desarrollo de la sociedad.
Autor: Lázaro Hernández Rey
La Habana se prepara para vibrar al compás de su música. Entre el 16 y el 24 de mayo, la edición 29 de la Feria Internacional Cubadisco 2026 convertirá a la capital en el epicentro de la industria fonográfica nacional.
Cuando el calendario nos devuelve la fecha de su nacimiento —ese 11 de mayo de 1914 en el pequeño Calabazar de Sagua—, la literatura cubana no celebra simplemente una efeméride, sino la permanencia de una mirada que transformó la penuria y la geografía rural en un arte mayor.
A ciento ochenta y siete años de su muerte, el poeta descansa en tierra mexicana, o sea, en esa Nuestra América que también contribuyó a imaginar.
El 6 de mayo de 1859, en su lecho de la calle Oranienburger, Alexander von Humboldt exhaló el último aliento. Tenía ochenta y nueve años.
La obra poética de Ferrer no fue prolífica en extensión, pero sí en hondura. La simbiosis entre poesía y pedagogía revela una concepción casi mística de la docencia, elevada a categoría de esencia vital.
El ritmo del mundo se sincroniza este 30 de abril con un compás diferente. Es el swing libre del jazz, una música que, desde sus humildes orígenes en Nueva Orleans, se ha convertido en un vehículo diplomático para la paz y el entendimiento humano.
En el vedado habanero, a pocos metros del malecón se alza una casona blanca cuya labor trasciende con creces sus muros físicos.

