La Habana se prepara para vibrar al compás de su música. Entre el 16 y el 24 de mayo, la edición 29 de la Feria Internacional Cubadisco 2026 convertirá a la capital en el epicentro de la industria fonográfica nacional.
Autor: Lázaro Hernández Rey
Cuando el calendario nos devuelve la fecha de su nacimiento —ese 11 de mayo de 1914 en el pequeño Calabazar de Sagua—, la literatura cubana no celebra simplemente una efeméride, sino la permanencia de una mirada que transformó la penuria y la geografía rural en un arte mayor.
A ciento ochenta y siete años de su muerte, el poeta descansa en tierra mexicana, o sea, en esa Nuestra América que también contribuyó a imaginar.
El 6 de mayo de 1859, en su lecho de la calle Oranienburger, Alexander von Humboldt exhaló el último aliento. Tenía ochenta y nueve años.
La obra poética de Ferrer no fue prolífica en extensión, pero sí en hondura. La simbiosis entre poesía y pedagogía revela una concepción casi mística de la docencia, elevada a categoría de esencia vital.
El ritmo del mundo se sincroniza este 30 de abril con un compás diferente. Es el swing libre del jazz, una música que, desde sus humildes orígenes en Nueva Orleans, se ha convertido en un vehículo diplomático para la paz y el entendimiento humano.
En el vedado habanero, a pocos metros del malecón se alza una casona blanca cuya labor trasciende con creces sus muros físicos.
Cada 26 de abril, el calendario conmemora el Día Internacional de la Propiedad Intelectual. Sin embargo, pocos ciudadanos comunes asocian esta fecha con algo más que un tecnicismo legal reservado a abogados y corporaciones.

