Quintín Bandera: patriota, antimperialista y antianexionista

Quintín Bandera: patriota, antimperialista y antianexionista
Tomada de Internet

El general del Ejército Libertador cubano Quintín Bandera (1834-1906) se había sumado a la Guerra de Independencia ante el llamado de Carlos Manuel de Céspedes, desde diciembre de 1868, y de ahí participado en las tres guerras, ascendiendo por méritos propios en grados militares.

No estuvo ausente nunca a cuanta carga al machete se le ordenara, así como en la Protesta de Baraguá, junto al Mayor General Antonio Maceo Grajales, quien luego lo escogió como jefe de infantería del contingente invasor a Occidente. Fue un digno y entusiasta combatiente mambí, a toda prueba.

Con el licenciamiento del Ejército Libertador, ya septuagenario y sin grados militares, debido a que había sido degradado por desacato, se vio en total miseria y trabajó  como basurero en las calles de La Habana.

Corría el mes de agosto de 1906 cuando los liberales se alzaron contra el gobierno de turno de Tomás Estrada Palma. El glorioso mambí tenía entonces 73 años de edad, tomó de nuevo las armas y se involucró en la llamada Guerrita de Agosto.

El día 23 de ese propio mes, después de haber combatido en Arroyo Arenas, cuando se ocultaba en una finca cerca de la Laguna de Ariguanabo, fue delatado, rodeado y asesinado por fuerzas de la Guardia Rural y por órdenes del presidente Estrada Palma, recibiendo cuatro balazos y siete machetazos, que acabaron con su vida. Allí murieron también dos de sus hombres.

Su cadáver fue expuesto al público de manera deshonrosa. Era tanto el ensañamiento que tenía el Presidente contra Quintín, y por temor a la repercusión en el pueblo, que ordenó lo enterraran en una fosa común, sin nombre y sin flores, para que no pudieran encontrar sus restos. La actitud digna del capellán del Cementerio de Colón, el padre Felipe Augusto Caballero, impidió que los restos de valiente guerrero desaparecieran. En el lugar donde fueron depositado, marcó las iniciales de su nombre.

Foto: Monumento dedicado a Quintín Bandera en el Parque Trillo de La Habana/Tomada de Internet

Diez años después le fue construido un panteón digno al General mambí, que murió  hace 120 años sin ver liberada a su Patria, por la que tanto combatió con las armas y su firme posición antimperialista, antianexionista, en contra de la ilegal ocupación de la base naval de Guantánamo y de la Enmienda Platt, y a favor del incipiente movimiento obrero cubano, que le ganaron la admiración, la simpatía y el respeto de su pueblo.

Un modesto monumento dedicado a Quintín Bandera fue inaugurado en el Parque Trillo, en La Habana, el 28 de septiembre de 1948. Posteriormente, el 23 de agosto de 1953, fue sustituido por el actual, que es una obra de Florencio Gelabert.

Ana Rosa Perdomo Sangermés