En el recuerdo agradecido y fiel de los cubanos, Fidel permanece. Es una certeza que palpita cada día más en los corazones, en la cotidianidad y en medio de los crudos embates de la naturaleza.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
La pequeña embarcación nombrada Granma partía el 25 de noviembre de 1956 para su peligrosa expedición desde la ciudad mexicana de Tuxpan, con 82 hombres a bordo, comandados por líder revolucionario Fidel Castro.
Para Martí, más que un maestro, fue un padre, y así lo recuerda el hombre de la Edad de Oro, que “lo quiere como un hijo”. Martí supo, por la boca de su maestro, acerca del mundo antiguo y del moderno, y de los grandes sistemas de pensamiento que el hombre había creado.
En el Día Internacional del Estudiante se recuerda especialmente al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien pronunció en la Universidad de La Habana, uno de sus más significativos discursos, aquel 17 de noviembre de 2005.
Por esa Habana de amores, que es el centro colonial más importante y el segundo más poblado del Caribe, también uno de los más importantes de América, vale la pena seguir batallando contra las huella del tiempo.
Considerado por Mario Benedetti “como uno de los grandes de la novela latinoamericana”, la obra de José Soler Puig siempre nos evoca lo trascendente, que está al alcance de nuestras manos.
En un homenaje al Señor de la Vanguardia, el Comandante Ernesto Che Guevara expresó: “… los que recordamos a Camilo como un ser vivo, siempre nos atrajo más, lo que también a todo el pueblo de Cuba atrajo, su manera de ser, su carácter, su alegría, su franqueza, su disposición de todos los momentos a ofrecer su vida…»
Como lo soñó y deseó el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Jardín Japonés del Botánico Nacional luce hoy todo su esplendor.

